martes, 23 de septiembre de 2014

MOOCs: Aquí y ahora

Que los MOOCs han supuesto una revolución en los paradigmas educativos y en el panorama del aprendizaje es indudable. Si además los encuadramos en las políticas de empleo, nos encontramos con que el Consejo Europeo de Lisboa en el año 2000 estableció que “el aprendizaje a lo largo de la vida es un componente básico del modelo social europeo y una prioridad fundamental de la Estrategia Europea de Empleo”.

Queda demostrado entonces su valor para contribuir a ese aprendizaje a lo largo de la vida, donde nosotros mismos somos responsables de los atajos que queremos tomar y de lo lejos que queremos llegar.

¿Qué son los MOOCs? Veamos el siguiente vídeo donde he querido hacer una breve aproximación a estos cursos masivos:


video

Más allá de volver reincidir sobre análisis y descripciones de las características de los MOOCs y de sus ventajas e inconvenientes, me gustaría en este post hacer referencia a dos noticias recientes que afectan al futuro de estos cursos masivos. 

Por un parte, recientemente el grupo de MIT del Laboratorio de Inteligencia Artificial y Ciencias de la Computación
 ha publicado un estudio en el que analiza los factores que pueden contribuir a diseñar una formación eLearning más eficiente, lo que afecta directamente al diseño de los MOOCs. Podemos resumir que los factores más influyentes son los siguientes:
  • Los vídeos son más efectivos que las presentaciones planas.
  • A partir de los 6 minutos empieza a decaer la atención de alumnos en los vídeos.
  • Cuanto mayor es el dinamismo visual de la presentación de los contenidos, mayor es la atención de los alumnos.
  • El ritmo del orador y/o audio debe ser fluido, enfático y entusiasta, pero se deben programar pausas para remarcar ideas o cambios de aspectos, dando tiempo a que el alumno vaya asimilando los conceptos.
  • Los escenarios más informales causan mayor impacto que los escenarios que se asemejan a entornos formales de trabajo.
Estos elementos parecen dejar claro que el tiempo de las presentaciones planas ha quedado atrás, y que el alumno de hoy demanda interactividad, lo cual se traduce no sólo en unos formatos pedagógicos más visuales y prácticos, sino también en la incorporación del audio como elemento fundamental para una mayor eficacia en la fijación de los contenidos.

El alumno MOOC rehuye del aprendizaje tradicional y de las viejas fórmulas que organizan el conocimiento en torno a la lectura. El alumno MOOC quiere construir su entorno de aprendizaje mediante la visualización y la audición. El alumno MOOC quiere un entorno virtual lo más parecido posible a una clase presencial individualizada donde hay una persona que le habla a él.

Pero por otra parte, la segunda noticia nos deja más intranquilos (o a mí, por lo menos) respecto a la viabilidad de este sistema abierto y masivo de aprendizaje. El caso es que la gratuidad de los MOOC empieza a peligrar. El sistema por el que se crean estos cursos gratuitos no parece ni rentable ni sostenible, lo que ha reabierto el debate de la vinculación entre el compromiso del alumno con la formación y el pago de la misma.

Esta postura es defendida por algunos de los profesores de Stanford, que son los mayores contribuidores a los cursos MOOCs de las plataformas Coursera y Audacity.

Como hemos visto en la imagen anterior, los MOOCs se nutren de fondos de Universidades, de aportaciones de Fundaciones, de capital riesgo, etc... Si este capital es insuficiente, quizás la alternativa será buscar nuevas fuentes de ingresos. Por ejemplo, y como bien se comentaba en un grupo de discusión de Linkedin, se podría optar por incluir publicidad en los cursos, como ya se hace en muchos servicios freemium de negocios mundialmente conocidos.

media naranjaPero el discurso de los profesionales de Standford también pasa por la siguiente premisa, que algunos no compartimos ni tenemos tan clara: la formación de pago facilita una mayor implicación del alumno y consigue unas mayores tasas de finalización del curso, además de disminuir el número de inscritos en la misma.

Pero... ¿mayor porcentaje de finalización del curso significa una mayor eficacia y calidad de la formación impartida? ¿Acabo el curso por qué me está permitiendo obtener nuevos conocimientos o habilidades, o por qué ya lo he pagado?.

Como digo, el debate vuelve con fuerza, si bien es cierto que nunca se ha cerrado.


jueves, 26 de junio de 2014

Redes sociales...más que una moda

En algún momento, alguien dijo que esto de las redes sociales no era más que una moda pasajera. 

Evidentemente, se equivocó. No sólo no son una moda, sino que sobra decir que el tiempo ha demostrado que llegaron, vieron y triunfaron. Han venido para quedarse. Han modificado nuestros hábitos, hasta el punto de que quien no tiene perfil en las redes sociales, parece que no existe.

Sin embargo, ahora se plantea la pregunta obvia: después de este despliegue de redes, del estrés de tener que estar en todas con nuestros perfiles actualizados, ¿estamos por qué queremos o por qué el miedo a no estar es más fuerte que la satisfacción producida al estar en todas? ¿Obligación o necesidad?

Creo que es el momento de reflexionar si estamos perdiendo el objetivo de nuestra presencia en las redes: crear comunidad, compartir, colaborar. Debemos pensar ahora que imagen de marca personal estamos creando en ellas, si estamos dejando nuestra huella digital o estamos por estar, o lo que es más infructuoso, estamos para mirar lo que hacen y dicen los demás.

Mientras reflexionamos sobre ello, os dejo aquí una presentación que realicé hace tiempo sobre las redes sociales:

domingo, 8 de junio de 2014

Del learning by doing al learning by gamming

¿Cómo ha ido evolucionando la formación eLearning hasta llegar al momento actual de explosión de la gamificación en la formación virtual?


La educación comenzó siendo un modelo de transmisión de conocimiento donde el maestro desplegaba toda su sabiduría y los pupilos recogían aquello que podían. No era fácil seguir a Aristóteles por los jardines ni sentarse en las mañanas frías a escuchar el discurso magistral del catedrático. El epicentro del aprendizaje era el docente. Pero así comenzó también el eLearning, plataformas que ofrecían al alumno contenidos en formato pdf (en el mejor de los casos) sin más opción que la lectura de este material. Y así realicé yo mi primer curso de teleformación por el año 2006. Pensé “que maravilla, poder formarme cuando puedo,compaginándolo con mis horarios de trabajo, sin moverme de casa”. 

Pero la formación, para que sea efectiva y duradera, debe ser interiorizada y promover el cambio de actitudes y de hábitos. Aquello que sólo se escucha o se lee o se memoriza no resistirá más barrera temporal que la necesaria para dar respuesta a un hecho puntual: un examen, un problema en el trabajo. 

Por ello la formación evolucionó hacia el Learning by doing, metodologías prácticas basadas en permitir al alumno “hacer”, dejando margen a la prueba y el error, que incitaban a los alumnos a indagar, resolver problemas y hallar respuestas. En la formación virtual aparecieron las simulaciones, permitiendo la práctica de una actividad o tarea en entornos virtuales prácticamente iguales a cómo se dan en la realidad. Esta formación se focaliza ya no sólo en el “saber” sino en el “saber hacer”. La consecuencia fue un giro en el actor principal de los entornos de aprendizaje, pasando de ser el docente a ser el alumno. Ahora era el alumno quien tenía los mandos para dirigir su formación, para interaccionar con los contenidos. Esta formación ya estaba orientada al desarrollo de habilidades y competencias. 

Bajo estas premisas fui realizando mis cursos de Photoshop; de MsProject; algunos cursos de idiomas y de ofimática; de habilidades personales, donde me enfrentaba a situaciones que pueden darse en un contexto laboral o personal y debía elegir cómo actuar. Conseguí un aprendizaje sólido pero en algunos momentos la metodología del curso se hizo algo tediosa. Me pregunté: ¿pueden la formación, el aprendizaje y la diversión ir de la mano? ¿se pueden diseñar cursos y experiencias formativas que consigan los objetivos didácticos pero a la vez se desarrollen en unas condiciones que motiven al alumno a seguir avanzando en el aprendizaje? ¿puede alguien tomar como reto el seguir aprendiendo? 

Llegados a este punto no podemos pasar por alto otro de los elementos claves para el aprendizaje y el cambio de conductas: la predisposición del alumno. Uno de los grandes problemas que ha tenido siempre la formación es que se percibe como una obligación, sobre todo por parte de los adultos. Los procesos formativos de afrontan desde la resistencia y cierta apatía, unido a la impaciencia por aprender rápido y terminar el trámite, máxime cuando esta formación debe realizarse dentro de los planes de formación organizacionales y fuera de horario de trabajo. Para complicar más el asunto, el eLearning añade a estos componentes la “soledad del alumno” (falso mito que se mantiene de la formación eLearning, como bien comenté en un post anterior).

Es en el año 2008 donde empieza a germinar el término gamificación, para a partir del 2010 extenderse y generalizarse las metodologías del juego aplicadas a la formación. Se trata de conseguir un aprendizaje más efectivo y duradero a través de un aumento de la motivación del alumno por la formación que está realizando. Los diseños metodológicos parten del hecho constatado de que si los niños aprenden jugando, los patrones de aprendizaje pueden ser replicados para los adultos. 

La gamificación o ludificación está presente ya en los MOOC, pudiendo conseguir el alumno un badge al finalizar el curso. Incluso más retador: al ir avanzado en los contenido e ir entregando y superando tareas, va alcanzado distintivos que se almacenan en su perfil, incluso que pueden mostrarse en redes como Linkedin. La nueva versión de Moodle también incluye ya la posibilidad de incorporar un sistema de emblemas en los cursos. 

Es evidente que este sistema de premios ya sitúa al alumno en una actitud activa y comprometida con la formación que está realizando, ya que su esfuerzo va a tener una recompensa tangible, a la vez que es consciente del grado en que va cumpliendo los objetivos didácticos con la obtención de las diferentes insignias al superar los niveles en los que se ha secuenciado el proceso formativo. 

Pero la ludificación en la formación eLearning no sólo se ha implantado a través de estos badgets, su recorrido es mucho más amplio. Por ejemplo, a través de diseños instruccionales y metodologías que se originan desde una concepción que combina el binomio juego-aprendizaje, olvidándose el alumno que se halla inmerso en un proceso formativo. Aquí no puedo menos que nombrar el curso que me encuentro realizando ahora mismo de “Second Life para educadores”. El curso está destinado a conocer esta plataforma de realidad virtual para poder utilizarla en procesos formativos, pero evidentemente a mí se me olvida que estoy realizando una formación en el momento en que mi avatar cobra vida propia y ocupa un espacio en los mundos de Second Life. 

No quiero dejar tampoco de nombrar otro excepcional curso que estoy realizando a la par que el anterior: "niños y niñ@s en el eTIC", por gentileza de la Fundación Esplai. Las dos últimas prácticas que hemos realizado han sido la encarnación de la gamificación en la formación: 
  •  Utilizando una herramienta wiki, crear un cuento colaborativo, donde cada alumno debía continuar la historia donde lo había dejado el anterior compañero. 
  •  Aprender a utilizar un programa de dibujo para niños, Tux Paint, teniendo que diseñar una postal creativa para un compañero del curso y enviándosela. 
Estoy deseosa no sólo de seguir avanzado con estos cursos, sino de ver cuál es el siguiente paso de la gamificación en los entornos virtuales de aprendizaje.

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Qué es un LMS?

Acaba de comenzar el 2014, y las estadísticas plantean un escenario positivo para la formación eLearning. La demanda de la formación online no para de crecer, tanto por parte de las empresas como por parte de los alumnos. Las empresas se decantan por esta formación como medio para ahorrar costes, los alumnos como vía para compatibilizar sus horarios profesionales y formación.

A modo de resumen gráfico, comparto aquí la infografía publicada por Alfredo Vela en su blog (que por cierto, no puedo dejar pasar la ocasión de recomendar)10 estadísticas sobre elearning para 2014.

Ahora bien, si somos una organización y en nuestro plan estratégico del año 2014 hemos marcado como objetivo potenciar la formación de la plantilla mediante un plan de formación interna (diseño y gestión de la formación), y para ello queremos utilizar una plataforma eLearning, ¿cuál es el siguiente paso?.

Elegir la plataforma adecuada es un factor clave para el éxito de la formación. Y la idoneidad de esta plataforma debe partir de un análisis meticuloso de las necesidades de la organización, de sus objetivos y de sus capacidades técnicas. No hay soluciones universales, el mercado ofrece ahora mismo infinidad de posibilidades, tanto gratuitas como de pago.

La siguiente presentación intenta responder, de manera sencilla y sin entrar en grandes discusiones, a la pregunta de: ¿Qué es un LMS?, ¿para qué sirve?, ¿qué ventajas tiene?.

Espero que sirva para aclarar algunas dudas.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Cuánto eLearning cabe en una mochila?

No son adultos pero es inevitable que se conviertan en ello. De momento, han empezado el año escolar y se estima que el peso medio de una mochila es de 7 Kg diarios, entre libros y material escolar. 


Discusiones aparte de si el peso es excesivo, de si es mejor la mochila a la espalda o la mochila con ruedas donde la muñeca soporta todo el peso, la pregunta es: ¿es necesario que los niños sigan cargando con mochilas repletas de manuales en formato papel?. Desde el Ministerio de Educación se quiere facilitar la transición a la "mochila digital", es decir, que los alumnos puedan acceder a los recursos educativos a través de un dispositivo digital, lo que (supuestamente) reducirá el coste en material. No parece una idea descabellada, al fin y al cabo los escolares de hoy serán los jóvenes de mañana a los que se les exijan competencias digitales, participar en redes sociales y controlar todos los recursos en red disponibles que les permitan ser más visibles y marquen la diferencia con los demás para ser contratados.


Sin embargo, esta idea no ha parecido gustar a todo el mundo. Evidentemente, hay grandes handicaps que se deben superar para que el uso de contenidos eLearning en la enseñanza sea eficaz: la metodología debe cambiar, los docentes deben contar con habilidades tecnológicas, el centro debe estar dotado de un ancho de banda suficiente, todavía hay escasez de materiales académicos digitales... Cierto es. Muchos de los centros que ya están utilizando este sistema han realizado inversiones propias y las tablets son del propio centro. En otros casos, ha existido una subvención del Ministerio o Consejería de Educación autonómica para llevar a cabo proyectos pilotos. Nadie dice que económicamente sea un proyecto barato durante el periodo de adaptación.

Pero si nos olvidamos de los factores económicos y las trabas estructurales, y nos centramos exclusivamente en la orientación pedagógica, personalmente apoyo esta iniciativa. Principalmente por varios motivos:

  • La educación no puede desentenderse de la evolución tecnológica, no puede seguir caminando por los derroteros tradicionales porque tampoco los niños de hoy son los de hace 30 años. Su actitud hacia la vida y en el contexto en el que se mueven han cambiado, igual que han cambiado los estímulos que necesitan para conseguir motivación. Estos niños, que con 1 tierno añito son capaces de deslizar la pantalla del móvil de sus padres para ver a Pocoyó, presentan una predisposición hacia el aprendizaje interactivo y visual. Hagamos recuento de cuantos libros se regalan hoy de media en una Comunión y cuantos aparatos tecnológicos. Nos guste o no, las generaciones del futuro se alejan de los libros en formato papel.

  • Por otra parte, no nos olvidemos de las dificultades que presentan los libros de texto para dar respuesta a las necesidades educativas especiales. No pretendamos que escolares con problemas de deficit de atención obtengan grandes resultados académicos si para aprender tienen que enfrentarse a un manual que "no les habla".

  • El campo del eLearning ha experimentado un crecimiento impensable hace 10 años. Ahora hay toda una batería de herramientas de edición de contenidos, de creación de actividades, de diseño de evaluaciones, de seguimiento de alumnos a tiempo real, etc que facilita la elaboración de unos contenidos basado es un enfoque dinámico, interactivo, atractivo, motivante y participativo. Por otra parte, las bondades de la nube permite explotar las ventajas de las comunidades de conocimiento a través del intercambio de experiencias y de información.
  • El contexto actual reúne las características precisas para que por fin los profesores puedan tomar las riendas de la clase y exprimir toda su creatividad y su buen saber hacer. Ya hay docentes que están utilizando las herramientas digitales para crear contenidos y después compartirlos con los alumnos, superando así los contenidos pre-fijados por los libros de texto. Sus años de experiencia les han dotado de tablas suficientes para saber qué contenidos son más complicados para los alumnos, o que metodología deben utilizar para conseguir un aprendizaje más eficaz. Saben cómo atraer la atención de los alumnos. Saben que las mañanas de los lunes hay mucho sueño, que los viernes hay agitación, que el cansancio de los alumnos juega en su contra, que la curva de la atención disminuye según pasan las horas. De hecho, las editoriales tradicionales ya han dado el salto al material digital, como ha hecho Santillana, que dispone de un catálogo de recursos digitales académicos, tanto para alumnos como para profesores, en todos los niveles educativos y áreas.
  • Si la educación para adultos está desarrollándose ya en los derroteros de la teoría de juegos y la gamificación, ¿por qué queremos que los niños, expertos en el juego, aprendan a golpe de párrafo? Es una paradoja que no aún no termino de entender.

  • El abandono escolar de los jóvenes españoles dobla al media europea, aunque se ha reducido en los últimos cinco años. Los expertos teorizan que el contexto de crisis económica ha propiciado la vuelta a las aulas de los jóvenes, pero lo que deberíamos preguntarnos en por qué deciden abandonar la educación. Supongo que alguien más que yo se habrá dado cuenta de que el sistema educativo español, tan centrado en las clases magistrales y tan lejos de la realidad profesional donde aterrizará el alumno, no resulta especialmente motivante. El alumno llega a clase, se sienta en su silla y escucha la exposición del docente. Con suerte, hasta podrá realizar un caso práctico en el aula. El elearning presenta una ventaja indiscutible frente a otros métodos de aprendizaje: el alumno es el centro del sistema, es el actor principal alrededor del que gira el aprendizaje.

Por todo ello, yo estoy de acuerdo con la mochila digital. Creo que es beneficioso para la sociedad, para los estudiantes, para los formadores y para conseguir un sistema educativo sólido y de calidad. La educación a través de contenidos dinámicos e interactivos facilita un aprendizaje más duradero, pues se pone en marcha el desarrollo de habilidades y competencias que permiten la adquisición de destrezas. No sólo hay que leer, también hay que tocar, escuchar, buscar información, oír. El estudio se convierte en una tarea estimulante y atractiva para el alumno.

Además, si se educa desde la infancia en el uso responsable de las tecnologías y se fomenta la actitud crítica y analítica para descartar aquella información que no es válida y diferenciar una fuente fiable de la que no lo es, se estará preparando a estos niños para usar Internet y todo lo que conlleva, redes sociales incluidas, de una forma más constructiva el día de mañana.










domingo, 15 de septiembre de 2013

A los certificados de profesionalidad también les gusta el eLearning

Mucho se lleva ya hablado del RD 189/2013, de 15 de marzo, por el que todos nos enterábamos que los certificados de profesionalidad podrían comenzar a impartirse en modalidad online. 

Desde entonces, se ha escrito, se ha comentado y se ha discutido. Porque claro, los certificados de profesionalidad acreditan competencias laborales, y hay quien opina que dichas competencias no se pueden obtener a través de una modalidad online.¿Pero quien puede hoy en día cursar una formación de 650 horas para obtener un certificado de profesionalidad en 1 año? Yo no, y me temo que a la mayoría de los trabajadores de este país tampoco les resultaría fácil compatibilizar su jornada laboral con una asistencia presencial a un curso de estas dimensiones.Y probablemente, tampoco sea fácil para una persona desempleada en búsqueda activa de empleo y con otras cargas y obligaciones diarias.

Pero es que cursar un certificado de profesionalidad vía eLearning no sólo permite la flexibilidad horaria y la adquisición de conocimientos teóricos, sino que, le pese a quien le pese, también se pueden desarrollar habilidades, actitudes y competencias, sobre todo las que tienen que ver con contenidos conceptuales y procedimentales. 





Por supuesto, es de recibo señalar que algunos certificados lo tienen más fácil que otros en esto de la teleformación. Los certificados de la familia profesional de Administración y Gestión no parece que presenten especiales dificultadas para poder impartirse por esta vía, . Pero certificados como Elaboración de productos cárnicos exigen "mancharse las manos", y el de Atención Sociosanitaria a personas en el domicilio requiere levantar a una persona de una cama.

Y aquí precisamente, en todas las competencias y habilidades que necesitan de un contexto profesional real, es donde el eLearning puede exprimir todo su potencial. No se puede levantar a un enfermo de la camilla, pero a través de un vídeo se puede ver como se hace y aprender lo que nunca se debería hacer. A través de una simulación el alumno puede identificar y ejecutar los pasos que hay que dar para administrar medicamentos por vía oral, con la ventaja de que en el caso de error no habrá repercusiones reales ni consecuencias que lamentar.

Realidades aumentadas, simulaciones, juegos educativos, mundos virtuales... Todo está al alcance de nuestra mano. ¿Se imaginan que cada piloto de la NASA tuviese que aprender a pilotar con una nave de verdad? Económicamente inviable, logísticamente imposible.

Sistema de Realidad Virtual NASA Ames V.I.E.W.
Evidentemente, ninguna empresa puede compararse a la NASA en cuanto a desarrollo tecnológico y recursos, pero a pequeña escala sí es posible diseñar una formación eLearning alineada con las necesidades de desarrollo de habilidades, destrezas y desempeños que las organizaciones determinen para aumentar la competitividad del sector productivo.

Y para ejemplo, un botón. Aquí dejo en enlace a los simuladores que ofrece la Federación Española de Hostelería, en colaboración con FORHOS (Formación y Consultoría para Hostelería) e INTEF (Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado):

Simuladores en el sector de hostelería






jueves, 7 de marzo de 2013

Desmontando mitos de la formación e-Learning

Soy una de tantas personas que tengo un trabajo con un horario flexible, de esos en los que sabes a que hora entras pero que la hora de salida se dilata según el día y la época del año. También tengo una parcela de vida de la que me gusta disfrutar, pero a la vez quería seguir progresando en mi trayectoria profesional y para ello necesitaba reciclaje y formación. Estaba claro: necesitaba una formación de nivel superior, en  un área con perspectivas de futuro y que pudiese compatibilizar con mi trabajo.

Formación de nivel superior = máster = año lectivo. ¿Un año entero trabajando y a la vez asistiendo a clase? ¿Cuándo, de lunes a jueves, o viernes por la tarde y sábados por la mañana? ¿Y si un día no podía asistir? ¿Y si un día estaba tan cansada que la pereza me vencía y optaba por ir a clase? ¿Y si me salía un plan de fin de semana?. Demasiados inconvenientes a mi pesar, así que la opción de la formación e-Learning se planteo como atractiva.

Sin embargo, existían tantas teorías disuasorias en torno a esta formación... Lo reconozco, comencé mis máster de Tecnología Educativa con pavor, con la sensación acuciante de error en la decisión. Pero 6 meses después aquí estoy, satisfecha con  mi elección. Y hoy vengo a intentar desmontar cinco de esos mitos que acechan sobre el e-Learning y que personalmente me parece que va siendo hora de abandonar:

1. La formación e-Leaning no es de calidad. La calidad de la formación no tiene nada que ver con la modalidad de impartición, sino con la metodología de impartición, los contenidos, la pericia del formador para transmitir los contenidos... Uno de los indicadores de la calidad de la formación es el grado de transmisión de conocimientos al alumno y el grado de aprovechamiento del curso, por lo que permitidme poner en duda que un curso presencial donde el docente hable durante una hora seguida sin interactuar con su público consiga un aprendizaje real en el alumno.

2. Es mejor la impartición presencial por la proximidad del formador. Estos seis meses me han demostrado que los tutores están siempre ahí, dispuestos a responder cada duda, cada consulta, a ofrecerte la información exacta que necesitas. El tutor es capaz de enfocar la información a cada uno de los alumnos para que sean acordes a sus necesidades. En una clase presencial de 25 alumnos el tiempo es limitado y al menos que el grupo sea totalmente homogéneo en cuanto a procedencia y expectativas, es imposible responder las dudas de 25 personas en una hora de sesión presencial.

3. Es mucho más fácil realizar un curso online que realizar un curso presencial. Mentira, y de las gordas. Realizar un curso e-Learning requiere desplegar una serie de capacidades como constancia, autonomía y compromiso.

4. Los cursos e-Learning contribuyen a la "soledad" del alumno. La principal diferencia de la formación virtual es el alto nivel de interactividad que permiten. Los alumnos se relacionan entre sí a través de las múltiples herramientas existente: e-mail, foros, chats, skype, videoconferencias, grupos de trabajo. La relación interpersonal es constante, repercutiendo positivamente en el intercambio de experiencias y en el aprendizaje informal. Por otra parte, el tutor es parte principal en el aprendizaje de alumno, lo acompaña durante todo el proceso.

5. La modalidad no presencial no es adecuada para el desarrollo de habilidades. Sentada delante de mi ordenador he tenido que poner en marcha habilidades tales como búsqueda de información, análisis de datos, filtrado de contenidos, autonomía, organización, planificación y comunicación.

De momento esta es mi opinión y no dudo en concluir que para mi la experiencia está siendo satisfactoria. Si en algún momento cambiase mi parecer, os lo haré saber.
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